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Escondidos en la historia de antiguos tiempos, los “pagos
de Navarro” deben su nombre al encomendero
Capitán Miguel Navarro, militar español
que acompañó a Juan de Garay en su derrotero
conquistador y que se habría asentado en estas
latitudes, al margen de un bañado natural para
parlamentar y negociar pacíficamente con la indiada
que poblaba la zona, y en su posterior establecimiento
como pueblo adoptó el nombre del paraje, dado por
el apellido de quien dieciocho décadas antes había
pisado estas tierras en representación de la corona
española.
Así, después de casi dos siglos de que estas
tierras se conocieran por “los
pagos de Navarro”, el poblado nace de las
entrañas de un fortín que tuvo como misión
el proteger y resguardar el ganado vacuno de los hacendados
del Cabildo de Luján, y la valerosa y arriesgada
tarea de formar parte de una línea de guardias
y fortines que frenaran las pretensiones saqueadoras del
indio.
La laguna natural, por entonces servía de abrevadero
para el ganado cimarrón, capital valioso de los
hombres del virreinato, que muchas veces era perseguido,
asediado y arriado por los malones a sus dominios indígenas.
El historiador mercedino Ricardo Tabossi describe y cita
en su trabajo “Sobre los más remotos
orígenes de Navarro"–1987-
Pagina-13 y 14 :
No será épico,
pero las avanzadas de la civilización sobre el
desierto siguieron, con sus líneas de frontera
y fortines, la marcha de los ganados. En este sentido,
la línea de frontera no fue más que un vasto
cerco, un gigantesco corral levantado paras encerrar la
vaca. Este peregrinar de las reses explicará la
fundación de Navarro. Así entonces, la seca
de 1767, más la proximidad del invierno determinó
al comandante del Regimiento de Dragones Provinciales
Juan Antonio Marín, a cuyo cargo estaba la frontera
de Luján, a solicitar al gobernador Bucarelli el
30 de abril, la fundación de una guardia en Navarro.
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“Señor,
hallándonos con la penalidad
que nos ha ocasionado la dilatada sequía,
pues hace algunos meses que se padece el
beneficio del agua, con cuyo motivo y el de ir
apretando los fríos, los más ganados
se han
retirado fuera de las fronteras, de modo que
se hallan hoy a distancia de ocho o nueve leguas...
y encontrando modo de precaver este daño
es
poniendo en una laguna llamada Navarro,
la guardia que está en la frontera de Conchas,
a cuya guardia se le agregarán los mismos
vecinos interesados, con lo que se hará un
número de ochenta o cien hombres con el cual
podrán soportar cualquier extorsión
que intente
el enemigo y al mismo tiempo que se repara este
daño con mayor facilidad podrán correr
la campaña” |
La transcripción corresponde a la carta enviada
con fecha 30 de abril de 1767 por el
Comandante del Regimiento de Dragones Provinciales JUAN
ANTONIO MARÍN al Gobernador BUCARELLI,
documento que certifica que en tal fecha se expresó
la primera voluntad de establecimiento del fortín
y guardia, hecho que se acredita por documentos inmediatamente
posteriores.
Así, lastimosamente pertrechados, dieciséis
milicianos iniciaron el epopéyico camino que nos
condujo a ser pueblo. Claro está que no fue fácil
para ellos ni para sus contemporáneos plantar raíces
en tan inhóspita realidad.
En oportunidad de una inspección once años
después de su establecimiento que pretendía
trasladar sus instalaciones a otro lugar fronterizo, el
Fortín de la Guardia de San Lorenzo de Navarro
presentaba este estado: “...mal
corral de ganado, pues entre palo y palo cabe un hombre
perfilado; y entre muchos de ellos, de frente.
El foso quedó a los principios, pues apenas ha
hecha una cuarta parte de él, y tan accesible que
se puede pasar a caballo, y lo que es peor es que no se
puede hacer sin mudar el corral que está siguiendo
la misma palizada del fuerte sobre todo el frente de su
retaguardia...no hay aquí más vivienda que
un rancho para treinta hombres y uno pequeño,,,pero
tan estropeados que sólo defienden del sol”
Luego de la inspección, en 1779,
el virrey decide no trasladar a la Guardia de Navarro
y reparada sus precarias instalaciones, la Guardia pasa
a denominarse Fortín San Lorenzo de Navarro.
Ese fue el inicio. Ese fue nuestro principio. Agreste
y fortinero.
El virrey Vertiz decide establecer poblados en torno a
cada uno de los fortines de línea y comisiona al
oficial Juan José de Sardén para tal fin.
Él oficial Sardén es quien en el año
1782 eleva la recomendación de
dotar de vecindario al Fortín San Lorenzo de Navarro,
cuestión que se fue cumpliendo en los primeros
años, ya que n el año 1797
el vecindario ya estaba formado y organizado pero todavía
dependía del Cabildo de Luján.
El 1 de Enero de 1798 se San Lorenzo
de Navarro es declarado Partido, se fijan su límites
y se lo dota de gobierno propio al crear la primera Alcaldía
de Hermandad, siendo el primer Alcalde el Sr. Juan Miguel
de Leiva. El cargo de Alcalde de Hermandad estaría
vigente hasta el año 1821, año
en que se disuelven las Alcaldías para dar lugar
a los Juzgados de Paz.
En el año 1825, el vecindario
ya estaba compuesto por unos treinta ranchos, se trazan
los límites del ejido pueblo y comienza a funcionar
la primera escuela pública exclusiva para varones,
luego de once años ésta deja de funcionar
por carecer del sustento de las autoridades provinciales
de y se restablece en su función recién
en el año 1854, en el mismo año
también inicia la primera escuela para niñas.
Tres años después, en 1857,
el céntrico cementerio, que se encontraba a la
vera de la capilla, es removido y construido en el predio
donde funciona actualmente.
Llega el año 1870 y el ejido de
Navarro toma forma definitiva al quedar marcada la traza
del pueblo con sus calles, manzanas y quintas. |
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