El cementerio de Navarro, plantado
en este sitio desde el año 1857,
alberga verdaderas reliquias de la historia local. Su
antecesor, el primer cementerio, estaba en torno la vieja
capilla, frente a la plaza principal, pero cuestiones
de un nuevo ordenamiento de la época hicieron que
se trasladara a unas doce cuadras del centro.
Es entonces que desde el año 1857, ocupa su actual
lugar. Las ampliaciones posteriores realizadas en el campo
santo sólo ha desplazado del eje central a aquel
inicial cementerio, por ello en la primera mitad de su
actual traza se pueden encontrar aún decenas de
tumbas, lápidas y monumentos de su época
fundacional. |